Ejercicio de Habilidad Verbal — BECA18
Texto 4
El Alma Turbulenta de Julián
Verrieres, una pequeña ciudad del Franco Condado, se extendía como una acuarela sobre las colinas. Sus casas, blancas y adornadas con tejas rojas, se agrupaban en torno a la iglesia, un imponente edificio que dominaba el paisaje. En este escenario bucólico, pero cargado de tensiones sociales, se desarrollaba la vida de Julián Sorel, un joven ambicioso y lleno de contradicciones.
Sus ojos, oscuros y penetrantes, reflejaban una inteligencia desbordante y un anhelo de trascender su origen humilde. Su rostro, pálido y delgado, contrastaba con la fuerza de sus convicciones. Julián era un camaleón social, capaz de adaptarse a cualquier entorno, pero siempre manteniendo una distancia que lo protegía de la vulgaridad y la mediocridad.
En el salón de Madame de Renal, la atmósfera era opresiva. Los muebles antiguos, tapizados
en brocados descoloridos, y los retratos de los antepasados de la familia, con sus miradas severas, creaban una sensación de claustrofobia. Julián, con su traje negro y su almidonada camisa, se sentía como un extraño en aquel mundo de convenciones e hipocresía.
La naturaleza, en cambio, era para Julián un refugio. Los bosques frondosos, los ríos cristalinos y los campos de trigo dorados le ofrecían una sensación de libertad y plenitud que no encontraba en la sociedad. En la soledad de los paseos por el campo, sus pensamientos volaban hacia un futuro incierto, lleno de promesas y peligros.
París, con su bullicio y su frenesí, era el polo opuesto de la tranquila provincia. Las calles estrechas y sinuosas, los palacios opulentos y los salones elegantes creaban un ambiente sofocante. Julián, atrapado en esta vorágine, se sentía cada vez más desorientado y solo.
Adaptado de “Rojo y Negro” de Sthendhal
PREGUNTA
¿Cómo se describe la ciudad de Verrières?
Ver solución paso a paso
(Pista: fíjate en los primeros detalles que el narrador da sobre el paisaje y la arquitectura del pueblo, antes de presentar al personaje principal.)
1. El fragmento describe a Verrières como una pequeña ciudad que se extiende como una acuarela sobre las colinas, con casas blancas adornadas con tejas rojas, agrupadas alrededor de una imponente iglesia.
2. Esta descripción transmite una imagen tranquila y visualmente atractiva del pueblo, propia de un paisaje pintoresco de provincia, y no de un centro de intrigas políticas, de una ciudad en decadencia ni de un entorno de construcciones modernas.
Por lo tanto, Verrières se describe como un lugar tranquilo y pintoresco, con casas blancas y tejas rojas, lo que corresponde a la alternativa a.