Medio
Clasicismo griego e indigenismo peruano
UNMSM · 2025

Ejercicio de Literatura — UNMSM

¡Oh hijos dignos de lástima! Venís a hablarme porque anheláis algo conocido y no ignorado por mí. Sé bien que todos estáis sufriendo y, al sufrir, no hay ninguno de vosotros que padezca tanto como yo. En efecto, vuestro dolor llega sólo a cada uno en sí mismo y a ningún otro, mientras que mi ánimo se duele, al tiempo, por la ciudad y por mí y por ti.

De modo que no me despertáis de un sueño en el que estuviera sumido, sino que estad seguros de que muchas lágrimas he derramado yo y muchos caminos he recorrido en el curso de mis pensamientos. El único remedio que he encontrado, después de reflexionar a fondo, es el que he tomado: envié a Creonte, hijo de Meneceo, mi propio cuñado, a la morada Pítica de Febo, a fin de que se enterara de lo que tengo que hacer o decir para proteger esta ciudad.

Y ya hoy mismo, si lo calculo en comparación con el tiempo pasado, me inquieta qué estará haciendo, pues, contra lo que es razonable, lleva ausente más tiempo del fijado. Sería yo malvado si, cuando llegue, no cumplo todo cuanto el dios manifieste.

Del fragmento citado de Edipo rey, de Sófocles, se desprende que

Ver solución paso a paso
  1. Ubicar el momento de la obra que describe el fragmento: es el inicio de la tragedia, cuando Tebas sufre una peste y el pueblo acude a Edipo en busca de ayuda.
  2. Notar que Edipo, en su discurso, informa que ya ha enviado a Creonte al oráculo de Delfos, pero que todavía no conoce la respuesta ni la causa exacta del mal que aqueja a la ciudad.
  3. Descartar las alternativas que suponen que Edipo ya conoce el origen de la peste, o que se refieren a hechos posteriores de la trama (el destino de Creonte, el origen de los padres de Edipo), pues el fragmento no lo indica.
  4. Concluir que la idea correcta es que el protagonista todavía ignora la causa de la peste que afecta a Tebas.