El tejido epitelial que conforma la epidermis está compuesto por células cúbicas en la capa basal que, a medida que van aplanándose hacia los estratos superiores, pierden sus núcleos y terminan descamándose. Dichas células producen una sustancia que les confiere dureza para cumplir su función de barrera natural contra los agentes del medio externo, debido a que este tejido es de tipo escamoso