La proposición subordinada cumple las funciones propias del nombre o sustantivo cuando se integra en una oración compuesta por subordinación sustantiva. Teniendo en cuenta dicho concepto, en los enunciados Llegó la hora de que confieses tus pecados; Resultó contraproducente llamarla sin ninguna razón y Averigüemos dónde establecieron su base, las proposiciones subordinadas sustantivas cumplen, respectivamente, las funciones de