En un estudio llevado a cabo con alumnos de escuelas primarias, quienes, a pesar de tener un Cl
por encima de la media, mostraban un pobre rendimiento académico, las pruebas neuropsicológicas
determinaron claramente la presencia de un desequilibrio en el funcionamiento de la corteza frontal.
Se trataba de niños impulsivos y ansiosos, a menudo desorganizados y problemáticos, que parecían
tener un escaso control prefrontal sobre sus impulsos límbicos. Este tipo de niños presenta un elevado
riesgo de problemas de fracaso escolar, alcoholismo y delincuencia, pero no tanto porque sea bajo su
potencial intelectual, sino porque su control sobre su vida emocional se halla severamente restringido.
Goleman D. (2002). Inteligencia emocional. Editorial Kairos.
La investigación confirma el conocimiento que se tiene sobre el cerebro, y la relación directa que existe entre la corteza cerebral y el sistema límbico. Señale la alternativa correcta sobre la corteza prefrontal.