“Puedo realizar por alguien un sacrificio
moral que relativamente es una ayuda
insignificante, pero también puedo arriesgar
mi vida por otro ser humano, en caso de que
se trate de salvar, por ejemplo, a alguien que
corre peligro de ahogarse, o bien, como ha
ocurrido con tanta frecuencia en la guerra, si
me expongo a morir para retirar a un herido
de la línea de fuego. En ambos casos, trátase
de la realización de un valor ético intrínseco,
pero de muy distinta intensidad y elevación.
Lo que quiero decir es que justamente con
este criterio podemos verificar en cada caso
si se trata de un fenómeno de valor, pues
la tendencia de lo axiológico está siempre
dirigida hacia el logro del más alto grado
posible de cumplimiento. No se puede poner
en duda, por ejemplo, que nosotros mismos
podemos distinguir claramente entre una obra
maestra y otra mediocre en el arte de una
época cultural extraña a la nuestra propia”.
De acuerdo con el pasaje citado (Von Rintelen, Filosofía actual de los valores), podemos deducir que su autor aborda el tema de